El campo de la realidad está repleto de hechos interesantes que esperan ser detectados para ser investigados y convertirlos en noticia. Las vías para poder detectarlos son múltiples: canales institucionales, publicaciones de interés general, especializadas o técnicas, actos públicos y privados, publicaciones privadas o reservadas, confidencias, filtraciones... Analizar el contenido, contexto y veracidad de estos canales informativos llevará a la detección de la noticia y, por tanto, al inicio de un proceso de investigación.
1. El proceso se origina en el campo de la realidad. Todo lo que ya ha sucedido ha dejado su rastro en este campo d ella realidad y por ello puede ser localizado e investigado. Además, mucho de lo que está por suceder, siendo el futuro una prolongación del pasado/presente inmediato, puede averiguarse si logramos concatenar los suficientes y adecuados hechos ya pasados.
2. Todo hecho tiene un filtro informativo, que es como una barrera de silencio o desinformación más o menos franqueable. Este filtro puede ser personal, cuando los individuos implicados en el hecho intentan evitar su divulgación sin más, o institucional, que es una posibilidad ampliada de la personal en la que el filtro informativo no lo antepone una persona, sino una entidad institucionalizada (portavoz, jefe de prensa...)
3. El proceso comunicador es el que hace que una realidad salga de su campo y traspase el filtro informativo. Este proceso puede ser voluntario o involuntario.
4. Dentro de un proceso informador se diferencian tres niveles:
a. El público: comunicaciones que se difunden de una manera abierta. Aunque no tienen muchas alternativas, si se saben exprimir bien, arrojan una rentabilidad informativa muy importante.
b. El privado: comunicaciones trasmitidas a nivel particular o dentro de un grupo de receptores reducido. Este nivel exige muchas veces tener que respetar algunas reglas de anonimato o intimidad.
c. El reservado: contenidos comunicativos estrictamente confidenciales. Este es el nivel más apetecido por el periodista investigador, y también el más difícil de trabajar.
5. Estos tres niveles básicos conforman los canales informativos a través de los que corren las descripciones de hechos que, de ser detectados y valorados positivamente, conducirán al periodista a plantearse la posibilidad de emprender una investigación concreta.
6. Los canales informativos pueden ser:
a. Institucionales: es la que tiene su origen en entidades diversas (comunicados de prensa, boletines, jefes de prensa, funcionarios). En múltiples ocasiones, cuando el periodista e sinexperto, lo intoxican con datos "reservados" absolutamente inexactos. En la actualidad hay una publicación alarmante de información que proviene del canal institucional.
b. Publicaciones de interés general: Todo lo expresado por los medios de comunicación. Si se analiza la información que vemos a diario se pueden explotar muchos detalles que "se queman" por el afán, la inmediatez. Detrás de cualquier fondo siempre suele haber otro fondo aún más interesante, solo es cuestión de intentar llegar a él.
c. Publicaciones especializadas y publicaciones técnicas: Es útil para los periodistas especializados en un determinado campo de información.
d. Actos públicos: reuniones masivas, conferencias, ruedas de prensa, manifestaciones, asambleas, exposiones, carteles, grafitis.
e. Actos privados: Los que no son abiertos a todo el mundo.
f. Publicaciones privadas: información sobre soporte escrito, informático o magnético. Son preciados objetos y en ocasiones se nos presentan como indicios. Sin embargo, hay que analizar los documentos y no tomarlos como Evangelio.
g. Confidencias: otro canal privado. Puede provenir de algún interlocutor. Muchas veces las confidencias son muy difíciles de documentar, pero puede servir como punto de partida.
h. Publicaciones reservadas: todo tipo de documento (oficial o privado) elaborado con la intención de no trascienda públicamente.
i. Filtraciones: es uno de los elementos gloriosos, pero suponen un riesgo notable. La filtración suele ser intencional. A diferencia de la confidencia, suele ser la transmisión de un conjunto de informaciones ya elaboradas y que, habitualmente, cuentan con la ayuda de algún soporte documental probatorio.
7. Al definir cuál es el canal de información llega el momento de detenernos a realizar un análisis de nuestro hallazgo. Este análisis deberá abarcar tres campos complementarios:
a. Contenido: Debemos intentar valorar el paquete informativo en función de su posible calidad, estudiando las coherencias, incoherencias o posibilidades que contiene la información concreta.
b. Contexto: debemos estudiar los momentos y las circunstancias en que nos llega o sucede la información que hemos adquirido y, en general, todos los elementos que nos ayuden a contextualizarla.
c. Veracidad: Con este análisis se intenta sondear la credibilidad inicial que merecen tanto el hecho informativo descrito como la fuente que nos lo ha transmitido.
8. Si este triple análisis arroja un resultado positivo, habremos dado el primer paso previo al inicio de un proceso de investigación. Habremos llegado a la detección de una presunta noticia, ya que está aún por empezar todo el trabajo que nos llevará o no, a demostrar su realidad.
lunes, 7 de febrero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.